El último fin de semana de octubre nos fuimos a Kangaroo Island. Una isla bastante intacta en cuanto a desastres humanos se refiere. En ella abunda la flora y la fauna como en pocos otros sitios de Australia. Son tan buenas la condiciones que las especies que están en peligro son introducidas en la isla para que su población aumente y así después poder devolverlas al continente. Apenas hay una carretera de circunvaación en el interior de la isla que esta asfaltada, el resto, de tierra, lleva hasta lugares maravillosos. Playas de ensueño, bosques frondosos, ríos escondidos, cuevas milenarias… ¡¡e incluso dunas!! En tres días nos dimos un buen atracón de canguros (vistos y comidos), koalas, leones marinos, goanas y otros reptiles más pequeños, águilas, delfines, miles de estrellas de mar muy coloridas y algún otro bichito que se me escapa ahora mismo. Sólo nos faltaron los pingüinos, pero seguro que caen antes de volver a Europa. Destacar también las Remarkable Rocks, un conjunto de piedras erosionadas muy curiosas.
El fin de semana pasado nos fuimos otra vez a Victor Harbor a ver si pillábamos algunas ballenas y así fue. Es impresionante ver a esas grandes moles moverse lentamente a poca distancia de la costa. Estamos casi seguros de que una de ellas andaba con su cría. Bueno, sin más, las fotos. Hay una de un león marino y otra de un equidna muerto en un arcen :( las de la gente y un par de los lomos de las ballenas :D













