Hace justo un mes partimos hacia Alice Springs, situada en el centro de Australia. Decidimos hacer la ida en bus, atravesando mas de mil quinientos kilómetros de nada y visitando Coober Pedy, la capital mundial de ópalo. Debido a las altas temperaturas que se alcanzan en la zona en este pueblo de 3500 habitantes dedicado enteramente a la minería la gente vive bajo tierra. Los turistas… ¡también! No nos libramos de disfrutar de un barracon escavado hacia el interior de una colina y de visitar una mina y aprender como se pulen las piedras preciosas. Mucho mas impresionante eran los alrededores del lugar, los Breakaways, unas formaciones que aguantando mejor la erosión, han dibujado un paisaje lunar en el entorno mas arido del continente/isla. Mad Max fue rodada en esos parajes. unas fotillos y tal.
Una vez llegamos a Alice Springs, nos instalamos con unos españoles que conocimos durante el viaje. Gente muy simpática que nos acogió como a dos mas del grupo. Pequeña fiestita antes de partir hacia el centro rojo y a la cama pronto, 3 días seguidos de madrugones a las 4 y media. Por la mañana salimos hacia Yulara National Park, donde se encuentran los Montes Olga (Kata Tjuta) y Ayers Rock (Uluru). Siendo este ultimo uno de los símbolos mas conocidos de Australia en el resto del mundo, tan solo eclipsado por koalas y canguros. Llegamos, visitamos los Kata Tjuta (Muchas Cabezas), vimos el atardecer, la noche estrellada y el amanecer en Uluru y salimos corriendo hacia Kings Canyon (Cañón del Rey). Disfrutamos de una piscina en un pequeño Oasis antes de llegar al campamento y nos fuimos a dormir a la intemperie, como el día anterior, en una zona donde, por la noche, salen a cazar dingos y reptiles de todo tipo. A las 6:30 de la mañana ya llevábamos un rato caminando. En cuanto a impresión, el Cañón del Rey se lleva la palma, cortes de casi 200 metros, roca oxidada por el paso de los milenios y una vegetación autóctona muy curiosa hacen de este lugar el más interesante de la zona. Sin menospreciar en absoluto el valor antropológico de Uluru y Kata Tjuta, lugares sagrados para los aborígenes. Pobladores de Australia desde hace siglos, primero fueron apartados de la sociedad y tratados sin respeto y ahora transformados en una representación de si mismos ante los grupos de turistas que llegan sin parar desde todos los confines de la tierra. Sólo comentar que hoy en día representan la gran mayoría de la población afectada por alcoholismo. Al volver a Alice Springs visitamos el centro de reptiles de la ciudad, donde pudimos ver de cerca y tocar lagartos y serpientes. Con eso y un paseo por la calle principal de la ciudad nos despedimos despues de uno de los viajes mas impactantes que he realizado.
Texto por Noelia:
La capital de La República de Hungría (o en húngaro, Magyar Köztársaság) fue la última ciudad que visitamos en nuestro viaje por Europa. Dividida en dos por el Danubio, la conforman las antiguas ciudades de Buda y Pest.
Al bajar del tren te encuentras en una atmosfera totalmente diferente, bajo los indescifrables carteles informativos del andén, viejos jugando al ajedrez, en la entrada, niños gitanos fumando esperando a su próxima presa. Pero la primera impresión de aire post comunista se pasó rápido. Nuestro hostal, justo al lado de la Basílica de San Esteban, resultó ser un apartamento para nosotros solos, edificio patrimonio de la humanidad y con unas vistas impresionantes.
Imprescindible en esta ciudad es visitar Buda, no solo para ver el castillo y el bastión de los pescadores sino por las vistas de Pest, con el Danubio y el parlamento en primer plano. Dar un paseo por la noche a la orilla del río y ver los magníficos puentes iluminados. Pero sobretodo lo que uno no se puede perder es disfrutar de un concierto de música húngara. Budapest es una ciudad musical, y puedes encontrar conciertos en directo en muchos pubs, si los encuentras eso sí, porque la mayoría no tienen cartel.
El último día en Budapest lo reservamos para ir a un baño termal, en la ciudad hay cientos para elegir entre medicinales, turcos, liberales, muy liberales… El que disfrutamos, situado en medio de un enorme parque era precioso por dentro y por fuera, de piscinas cubiertas y al aire libre, todas con distintas temperaturas, saunas, gente jugando al ajedrez en el agua y un rarísimo sistema de taquillas.
Seguramente me dejaré mil cosas que contar, pero es una ciudad para visitar, y por mucho tiempo que estés siempre te quedará la sensación de que tienes mil cosas por descubrir.
Toruń es una ciudad situada en el norte de Polonia, en las márgenes del río Vístula. Es, junto con Bydgoszcz, la capital del voivodato de Cuyavia y Pomerania. Tiene una población de 208.000 habitantes. Toruń es el pueblo natal de Nicolás Copérnico, incluido en la lista de ciudades Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1997, es famoso por tener más de 300 monumentos inscritos en la historia del arte de Europa. La composición de la plaza mayor y las calles adyacentes sigue siendo la misma que hace 700 años. [calcado de la wikipedia].
Fuimos y volvimos en el mismo día, el casco histórico se puede ver en unas cuantas horas. Lo mejor de todo, los pierogis que comimos allí. Lo peor, los piernikis que compramos y son intragables. Para ser los dulces típicos no estaban nada buenos. Ahora unas fotillos de aquel día.
Con todos ustedes, donde vivimos nosotros y donde viven nuestros amigos, algun día pondré fotos de las residencias universitarias que tampoco tienen desperdicio.
Este es nuestro edificio, en total 6 portales, media de 8 pisos.
Estos son los que se pueden ver desde nuestro salón, solo 3, pero hay más.
En estos viven nuestros amigos Paula, Luis y Javi.
Y estas son las vistas desde sus habitaciones

















